MADRID (jueves)
22 03 2007En el capítulo del jueves resaltar que por la mañana nos movimos por todo Madrid caminando y mirando cositas, sobre todo en Fuencarral, en ese mercadillo y en esas tiendas. Mi hermano, que curiosamente no es de comprar, se gastó allí sus dineros en una cosa igual que la que tenía, vamos el peto ese de Carhart, pero esta vez sin tener una china (jo, que dangerous soy) en él y un pantaloncito. A todo esto ¿Carhart se escribe así?
Después comida, vimos la Calle Leganitos, y bajamos hacia el Santiago Bernabéu donde ellos se metieron dentro para ver las botas de todos los jugadores, la foto de Ognienovic o Ognenovic o como sea, el campo de futbol, Vare y Aris imitaron a Capello, estuvieron en el vestuario rival (que tiene jacuzzi, que maravilla, cuánta gente se habrá metido ahí, de España, de Europa, los rivales, vamos, que yo paso del fútbol y no hay quien me saque de ahí, que maravilla), en la sala de prensa,…
Después a la habitación para prepararnos para la noche. Pues en esa noche estrenaban “Lola, la película” y ahí estuvimos viendo a los famosillos: foto con Teté Delgado de mi hermano, Arturo Valls se nos marchó, los de “Yo soy Bea” foto conmigo y me quedo con esa chica que hace de recepcionista que aparte de estar sumamente buena es maja a rabiar, pero maja maja, los actores y actrices de Lola a los cuales no conocía a ninguno, pero bueno, estaban allí, a la que hace de Bárbara en “Yo soy Bea” y Carolina Cerezuela que eso es algo desagradable pero como está la chica. Aun así yo me quedo con mi recepcionista que estaba para comérsela.
Después de eso, un chico que nos decía que nos fueramos de putas, vamos el típico relaciones públicas que nos decía que nos fueramos de putas, 60 euros, vimos a Mariñas con Paloma Gomez Borrero y lo único que escuché fue “pero a ver, Paloma”, frase que me quedó grabada, pñorque me hizo mucha gracia. Luego salir por Malasaña, mi primer bar de Chueca, que era muy raro, porque es como el Sex Machine de A Coruña pero a lo bestia, pero me gustaba el ambiente y la música, y después buscar otro hasta que acabamos en el Mito. Dios mío que antro, demasiado antro. No sé si puedo contar la gente que había dentro porque podría recibir amenazas de muerte en breve, pero travestis, putas, chaperos, muchos chaperos, tantos que había una cola de la ostia para ir al baño de chicos, yo me colé y los meaderos de pie estaban todos libres, los dos de los cagaderos o water close siempre cerrados y cada vez salían dos y entraban dos. Miedo miedo miedo.
Luego pa casita, cada uno para la suya, ronquidos de Arís y hasta el viernes… Ay, el viernes…


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